Hablando de... Muerte Accidental de un Anarquista







Título: Muerte Accidental de un Anarquista
Autor: Dario Fo
Teatro: Comedia satírica
Editorial: Hiru
Saga: Autoconclusivo (12€)
Fecha de Publicación: 1997 (Esp), 1970 (Ita)




Sus publicaciones en España no son de las más bonitas pero aún así es de esas lecturas que se quedan en tu librero como un tesoro. Esta obra teatral es una de las que más me han hecho reír y disfrutar, curioso que llegara a mi formando parte de esa lista odiosa de lecturas obligatorias de clase de Literatura Dramática.

Sé que para muchos el teatro es sinónimo de verso a lo Shakespeare, o más cercano a nosotros Lope de Vega, pero me gustaría recomendaros esta lectura y le dierais una oportunidad os guste o no el teatro, por un motivo muy claro, no os vais a encontrar la típica lectura, esta obra tiene un tinte más actual y cercano, además de ser muy dinámica y rápida de leer.

Yo aún no puedo decir mucho más de las obras de este autor pero pronto cogeré otra de sus obras. Acepto recomendaciones ;) .

Sinopsis: Un anarquista muere tras caer por la ventana de una comisaría de policía de Milán mientras era interrogado. La aparición de un loco con trastorno de personalidad múltiple en la comisaría, será decisiva para la investigación de los hechos en la muerte del anarquista.



Lo interesante de esta obra de Fo son los hechos reales en los que se basa para escribir esta historia. Escribiéndola un año después de los sucesos acontecidos del “accidente” de Pinelli, en los que acusa al gobierno italiano de corrupción, manipulación e injusticia.

Para comprender mejor la obra debemos remontarnos a los años 70 en Italia, durante los llamados “Años de Plomo”. Marcados por una situación política inestable y agitación social que comenzó con violencia callejera, y luego con lucha armada y terrorismo, provocado por la “estrategia de la tensión” de tendencia fascista, caracterizada por una fuerte represión de las fuerzas progresistas, a través de varios atentados en el país.

La obra recoge el suceso acontecido el 12 de diciembre de 1969, cuando se dan una serie de atentados promovidos por el ansia de poder de la extrema derecha, y que criminalizan el movimiento de izquierda. Del atentado se detiene al ferroviario Pinelli, un anarquista pacífico, totalmente inocente pero al que se lleva a comisaría para su interrogatorio y que muere en circunstancias muy sospechosas en la Jefatura de policía de Milán. Según las primeras declaraciones Pinelli se suicidó al tirarse por la ventana de la habitación donde era interrogado, pero ante el revuelo de la opinión pública salieron otras declaraciones, como que Pinelli se cayó por la ventana de la sala de interrogatorio después de haberse desmayado.

Sólo un año después de este “accidente” Darío Fo escribe su “Muerte accidental de un anarquista”. La ironía de la obra comienza ya en el prólogo cuando se explica que aunque los hechos en realidad ocurrieron en Estados Unidos en 1921, era preferible actualizarlos y trasladarlos a 1969 en una ciudad cualquiera de Italia, por ejemplo Milán.


Opinión: La obra teatral que nos trae Darío Fo es brillante. Haciendo uso de su característico humor. Satiriza de forma muy elegante contra la política, la policía, la justicia, la prensa, la iglesia y la moral de la sociedad. No deja títere con cabeza.

Resulta fácil conectar con la historia a pesar de situarse en Italia. Los temas que trata se pueden trasladar a cualquier país que conozca el inconformismo social y político. Haciendo uso de un lenguaje muy cercano, el autor es capaz de mostrarnos una realidad sin prejuicios, siendo más críticos.

Los personajes son una parodia de los diferentes estados de poder de la sociedad, teniendo como personaje principal al detenido que nunca deja claro si realmente padece trastorno de personalidad o no, pero que hace uso de una lingüística que produce la carcajada al dejar destapo los abusos de poder y la manipulación de los diferentes sectores de la sociedad.


Dario Fo (1926, San Giano):
Escritor reconocido sobre todo por su labor de Dramaturgo. Funda junto a Franca Rame su propia compañía de teatro en 1957, para la que además de escribir y dirigir las obras, diseña el vestuario y los decorados.

Sus obras se rodean de crítica social, llegando al público en clave de humor, lo que hace que durante toda su vida haya tenido que lidiar con la censura. Darío Fo se encuentra ya indudablemente en un sitio privilegiado de la historia del teatro y de las Letras en general, gracias a su coraje, coherencia, sinceridad y cercanía con las dificultades a las que se enfrenta la sociedad de hoy. Durante sus primeras intervenciones en la radio italiana se caracterizaba por el uso de la parodia como desmitificación de personajes históricos, recurso que, más tarde explotaría en algunas de sus obras de los 60 como Isabella, tre caravelle e un cacciaballe (1963) o La colpa é siempre del diavolo (1964).

La farsa inspirada en la Commedia dell´Arte que utiliza Fo en sus obras recupera la tradición del teatro cómico popular pero con una estructura más complicada. De la farsa evoluciona a la comedia, en la que se adquiere mayor dimensión, tanto en la profundidad de los personajes como en la variedad de espacios, dividiendo la acción en más actos que en la farsa, elementos absurdos y situaciones casi surrealistas.

Darío Fo recibió en 1997 el Premio Nobel de Literatura.


“La sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor, ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos”


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